Llegué tarde, el sueño me había ganado otra vez. A pesar de pasar por alto este detalle, me aceptaron en su casa.
Conmigo ahí la reunión siguió su curso, me pusieron al tanto y continuamos hablando sobre el tema (en realidad se me dio más por escuchar que por opinar).
Buscamos opciones, alternativas, surgieron ideas a corto y largo plazo. No podíamos quedarnos de brazos cruzados esperando que estas "personas" acaben con la vida de todos los perros que tienen por hogar la calle.
Nos enteramos unos días antes de esta reunión del plan que se tiene para acabar con lo que para ellos es un problema: el exterminio.
Quizás regresamos en el tiempo, entre 1939 y 1945. Quizás ahora los judíos tienen 4 patas y una larga cola. Quizás son una raza "inferior", y por ese motivo deben desaparecer, porque se supone que somos una raza superior, ¿no?
¿Cómo puede ser posible que en pleno 2013 (trillado, pero cierto) se den matanzas como estas? ¿Con qué objeto? ¿Por qué toman una crueldad como solución?
En la reunión con una de las familias mas humanas que he conocido nos decidimos a luchar por evitar esta maldad, a presentar opciones que ayuden a estas criaturas, a demostrar que en Huehuetenango no toda la gente es mala o carente de cultura e ideas racionales, que habemos personas con el cerebro funcional y buenas intenciones.
Don Joaquín y su esposa (se me olvidó su nombre, lo siento, no volverá a pasar) recogen, cuidan, alimentan y aman a los perros, sean estos callejeros o no, sin distinciones. Mencionaron que en los últimos años han cuidado y dado en adopción más de 100 perros. Esto muy pocos en el mundo lo hacen.
Lucharemos según sean nuestras posibilidades por los objetivos, por estos perros que se lo merecen más que muchas "personas".
No hay comentarios:
Publicar un comentario