viernes, 26 de julio de 2013

Tuti

Ya casi no te movías, no brincabas como era habitual en vos, no bajabas las gradas en dos segundos como siempre. Subía a la terraza que era donde te mantenías y te veía a los ojos, triste, mal, con dolor por dentro. Te llamaba y ya no salías disparada de donde estuvieras a mi. Solo estabas ahí, abajo de un montón de trozos de madera con espacio suficiente para que te cubrieras cuando llovía, tan escondida que no podía alcanzarte, acariciarte, tomarte entre mis brazos y sobarte la cabezita como tanto te gustaba.

Me destruía el corazón verte, inerte, sufriendo, llorando... no comías, no caminabas, no corrías más. Solo dormías si podías, tomabas agua y regresabas a duras penas a tu caja para tratar de descansar.

Fueron diez años en los que te vi hacer cada cosa, tus travesuras, tus averías, tus locuras. Si yo era feliz con vos a mi lado es porque me demostraste que vos al lado mío te sentías igual. Me encantaba y extraño tanto que cuando regresaba de la U me esperabas en la puerta y me recibías con brincos y moviendo tu cola a mil por hora.

Llegó el día en el que sabíamos lo que pasaría, tarde o temprano, un 25 de julio. Estando mi hermana y mis papás reunidos en la mesa, lloramos... y lloramos todos, desconsolados porque sabíamos que los días con vos alegrando nuestras vidas se acababan, como agua entre los dedos, se consumían.

En la madrugada te despediste de nosotros, quizás el golpe más duro de mi vida fue ese, cuando dejaste de respirar, de sufrir, de llorar. Dejaste tu vida y nos dejaste a nosotros. Dejaste de sentir dolor y ahora lo sentimos nosotros. Han pasado dos años ya, desde aquel 26 de julio de 2011, te fuiste a algún lugar a donde quisiera ir yo y reencontrarme con vos cuando mi vida expire, allá donde se que vos, mi chuchita loca, estás molestando, corriendo y ladrando, sacando toda tu energía y haciendo travesuras, así como lo hiciste aquí, así como te ganaste mi corazón y todo mi amor.

Gracias por tanto mi loquita, te amo mucho. Nunca te vamos a olvidar, siempre te tengo presente.







martes, 23 de julio de 2013

Demencia

¿En qué pensará? Me pregunto cuando la veo caminar, ahora más tranquila y consciente de a donde se dirige, con la mirada relajada, como si nada hubiese pasado con usted.

Incluso a veces me pregunto si recuerda usted, tía, todo lo que le pasó. Que estuvo en el hospital prácticamente amarrada, como en una película de exorcista y poseído, como si tuviera un demonio dentro. Que pensaba que en su pequeño cuarto habían micrófonos, y que la espiaban, que veía miradas, que oía voces, que sentía miedo...no, eso no era miedo, era pánico. Que lloraba desconsoladamente porque no sabía lo que tenía, porque se sentía intranquila, porque usted ya no era usted.



Un mal grande y malvado se apoderó de su cuerpo pequeño y su mentalidad frágil. Veíamos con terror su sufrimiento, incapaces de hacer algo para ayudarla y sacarla de las garras de la demencia. Sentíamos la oscuridad apoderarse de usted, tía, y de su hijo que sufría con usted.

Un montón de pastillas le ayudaron, y debe tomarlas siempre aunque no le gusten. Nosotros también quisiéramos saber por qué la locura se metió en usted, tía. Alguna razón debe haber, quizás todo lo que le ha tocado sufrir y soportar en su mas o menos larga vida, me imagino algo tuvo que ver.

martes, 2 de julio de 2013

¿Paz?

Paz: "Situación y relación mutua de quienes no están en guerra,no están enfrentados ni tienen riñas pendientes".

He estado relacionando la definición de "paz" con la de "utopía"...

Utopía: El concepto utopía se refiere a la representación de un mundo idealizado que se presenta como alternativo al mundo realmente existente. 

Según entiendo por paz, es el estado de derecho, donde a cada individuo se le protegen sus calidades como ser humano. Se supone que alguien protege esas calidades, ¿es el gobierno? ¿Es el Estado? ¿Son nuestras queridas autoridades o fuerzas de seguridad? Leo las palabras que me brinda la wikipedia y no me explican quién debe velar por la tan dichosa y ansiada paz.

La mentalidad de muchos, incluida mi persona hasta hace poco, es que, el gobierno, las autoridades que representan a este apuñalado por la espalda y herido país, Guatemala, DEBERÍAN velar por que se respete la paz, porque no haya violencia, por tantas cosas que la población ya no puede controlar y lo dejan en manos de los peores postores, esperando soluciones que nunca llegan.

Nada raro hasta ahora, algo que todos sabemos, pero con lo que la mayoría de personas de este país subdesarrollado sigue cegado. Cada año electoral lo mismo, canciones aparentemente "pegajosas" como hormigas en radio, televisión, vallas publicitarias, volantes, casas pintadas de anaranjado, rojo o verde, según el partido que pague una mínima cantidad por arruinar la fachada de quien quiera recibir una miseria.

Años y años que nos siguen demostrando que la utopía es algo irreal, básicamente, que no podemos alcanzar, que es solo una idea y nada más, que de ahí no pasamos. Queremos paz, y nos agarramos a cuentazos por un tope accidental de un carro con otro; queremos que se erradique la violencia y linchamos a quien las masas acusan de ser un ladrón, violador o asesino, sin siquiera haberlo probado; no queremos corrupción cuando todos somos desleales con nuestras familias, amigos; queremos que "la cosa cambie" y nosotros no hacemos NADA al respecto.