lunes, 31 de diciembre de 2012

La Odisea Suburbana: BS20

En los últimos días del mes de diciembre de 2011, en un viaje que realicé a la capital guatemalteca, pude adquirir una copia del documental Alternativa: La Historia del Rock en Guatemala. Meses antes de comprarlo pude verlo en una presentación fantasma que hicieron en Huehue, como preámbulo a un gran mini-concierto de Juan Aguirre junto a los Adictos, ante un público de no más de cien personas. El vídeo de principio a fin me fascinó, repasando la historia de las bandas más emblemáticas del movimiento del rock chapín. 

Fácilmente destacable, aparece en buena parte de la historia una de las bandas más emblemáticas de todo el movimiento rock, Bohemia Suburbana, que llevaba varios años con los integrantes en distintas partes del mundo, inactiva y siendo extrañada por todos los que conocemos su música, y peor aún, con los que no habíamos asistido en ese momento a un concierto de ellos, alimentando más y más los deseos y las ganas de poder estar en el público de un toque de esta legendaria banda chapina.

Regresé a mi casa luego del viaje a la capital, y directamente entré a mi cuarto, prendí el DVD y vi el documental, tan admirado y atento como la primera vez, soñando despierto con las escenas de conciertos masivos, de Viernes Verde, Fábulas, Alux Nahual, y por supuesto, Bohemia. Así mismo, he visto ese documental otras 385 veces (no exagero).

Transcurría el mes de abril si no mal recuerdo, cuando Giovanni ofreció un concierto acústico por mis tierras, las canciones de bohemia no faltaron, pero el monstruo que deseaba saciar sus ganas de ver a la banda completa crecía con más fuerza.

Tiempo después hubo un tributo en la capital, por parte de bandas actuales "covereando" a los suburbanos, el monstruo encontró al fin una noticia que saciaría sus ganas de explotar: Giovanni anunciaba una reunión de la banda por los 20 años de existencia.

Mi alero, mi amigo Rudy y yo loqueamos un poco al enterarnos, nos dimos a la tarea de ahorrar y rezar porque Bohemia viniera a Huehue, y aunque no sucedió, si se programó un concierto en Xela, y ese fue el destino un 14 de septiembre, un día antes de la independencia.

Lo de ahorrar costó, pero a pesar de eso nos fuimos ese día con la esperanza de presenciar un gran concierto, de cumplir ese sueño de cantar a todo pulmón Aire, Peces e Iguanas, Delfín, Yo te Vi, y un larguísimo etcétera.

Llegamos después de un viaje de pláticas de Dragon Ball Z y Pokemon, de esas conversaciones intelectuales, compramos las entradas y ya nos sentíamos en el cielo en nuestras manos. Después ya con nuestra asistencia asegurada buscamos donde caer en la noche entre los hoteles cercanos, una tarea que nos llevó a pasar de dos a ocho chavos buscando un lugar con cuatro paredes y un techo para pasar la noche.

Estando ya oscuro, por fin encontramos un lugar, dejamos nuestras cosas y finalmente partimos hacia el Centro Intercultural, el punto de encuentro entre los bohemios y nosotros, el sueño estaba a minutos de cumplirse.

Entramos, ni siquiera me di cuenta de la hora y bueno, yo a lo que iba, compré mi playera y me empecé a meter entre la gente, cuando Malacates Trebol Shop empezó la fiesta, encendiendo a la mara alcoholizada y a los que estábamos termino medio, luego de un poco menos de una hora terminaron su presentación y empezamos la corta pero larga espera, Bohemia se hacía esperar entre imágenes, como un intro espectacular, una cuenta maya dejando entrever la portada de Sombras en el Jardín, el sueño se cumplía, al fin.

Las primeras notas de Yo te Vi empezaban a retumbar mis sentidos, la gente a mi alrededor marcaba el compás del baile, Bohemia Suburbana estaba ahí, tan únicos y espectaculares como siempre. Siguieron esas rolas eternas: Solo Hace Falta Valor, Delfín, Planeta Hola, SUB, El Diablo, Serenidad, haciendo un repaso completo por todas esos años que, aunque ya fueron, no se olvidan.

Las imágenes y vídeos al fondo eran pinturas y animaciones creadas por el mismo Giovanni, que le daban un toque fantástico al ambiente del que eramos parte, estábamos hipnotizados ante esas bellas sensaciones que nuestros sentidos percibían.

Aire puso el toque nostálgico al concierto, con una guitarra acústica combinada con la voz potente de Pinzón, y más de 6000 almas coreando a todo pulmón, entre muchas lágrimas y recuerdos.

Sin perder energía, Peces e Iguanas emulaba a ese mítico concierto en la plaza de toros donde el doble de personas cantaban "como saber si es pez o iguana si no pruebas ni tierra ni agua, ni peces ni iguanas, ni tierra ni agua", y nos hacía explotar en emociones encontradas, anticipando el épico final, ese final que tenía que llegar, aunque así no lo quisiéramos.

Entrada la noche, ante las palabras de la "garganta cansada" del Giovanni, para nosotros, elevándonos en emoción al decir después de presentar a la banda: "...y como público ¡GUATEMALA!" y un grito al viento de nuestra parte, El Grito hizo presencia, cerrando una historia, un gran concierto, una Odisea Suburbana, que nos llevó a revivir los noventas, a guardar una experiencia en nuestros corazones para toda la vida, a recordarlo con nostalgia ahora que el 2012 termina, a contarlo a quienes quisieron estar ahí y no pudieron, y a soñar con repetirlo, no tener que esperar toda una vida para poder ver nuevamente a BOHEMIA SUBURBANA.