Suenan cohetes y juegos pirotécnicos por el pueblo desde que oscureció, hoy 15 de enero es el día del Cristo Negro de Esquipulas.
Pero eso a mi no me interesa, fuera de mis dogmas religiosos, es tu cumpleaños.
Cuarenta y seis años, ¿pasan los años como si nada, verdad? Nada fáciles, con muchas luchas, problemas, sufrimientos, alegrías que te hemos podido brindar.
Comienza el 15 de enero con el plan de recibir tus exámenes médicos, comprar medicina, saber que no comes, no dormís bien, que no se te quita la tos, que tenes penas, tristezas, rencores...
Muchas veces te he visto triste, muchas tantas te he visto llorar, creía que cuando tu papá muriera las cosas podrían cambiar, pero no, tristemente no, seguís cargando con el peso de la inutilidad de tus hermanos, con las penas de ayudarlos, con la obligación que te dejó la abuela antes de morir.
Si la envidia no fuera una constante entre personas que lastimosamente son familia, podrías ser más feliz, podrías salir de esa maldita depresión, podrías sonreír en vez de sentirte mal. Sabemos que es difícil que cambies tu mentalidad como mi papá y yo lo hicimos, que simple y sencillamente esta mala persona no nos importe, si vive o muere, sabemos que para vos no es tan fácil, y tenemos que lidiar con eso, tenemos que apoyarte, hacerte sentir bien, no darte disgustos, darte sonrisas, recordarte que te queremos, y que te queremos mucho, porque sos la mejor mamá del mundo.
Feliz cumpleaños vieja (vieja tu abuela, me dirías), que sean muchos más, y que la Dolorosa te quite tus dolores, hay que pedírselo a Ella ya que sos tan devota, y al Cristo Negro también que se le ocurrió celebrar su día en tu cumple. Te amo.