No había llegado nada ni nadie, como han sido las mañanas últimamente. Sólo me acompañaba el sol imponente, que no perdona a quienes estamos bajo su alcance.
Y entró el, como cualquier otra persona, pero había algo distinto en su mirada, en su lento y cansado caminar, en esa esperanza de ganar algo de dinero para alimentar a su familia, como muchos en la misma situación en este país tan castigado por la pobreza, por el hambre, por el desempleo, por todo lo que ya conocemos y no nos atrevemos a repeler.
Me habló, no por lástima, no por mala fe, sino por necesidad, esa maldita que le consume la vida a tanta gente, que le preocupa, que no piensa en él, no piensa en su comida, en sus enfermedades, en su futuro, solo en su familia, en sus hijos, en el futuro de ellos y que no tiene cómo darles tortilla.
Así estamos.
jueves, 20 de febrero de 2014
domingo, 16 de febrero de 2014
Motivación
Empecé con el sueño y mientras los días pasan bajo de la nube de la felicidad y me encuentro en el piso con la dura realidad, fría, así como es ella.
Lo que estaba planeado no fue, o por lo menos no completamente, pero eso no quiere decir que esté aún esperanzado en que todo saldrá bien.
El futuro pinta difícil, pero no dejaré de luchar, porque he pedido una respuesta y así como solo Él sabe darlas, me la ha dado.
Estoy motivado, seguiré, porque nada es fácil, nada es gratis, nadie me regalará nada, y porque ahora que ya he empezado con lo que siempre quise no lo perderé.
Lo que estaba planeado no fue, o por lo menos no completamente, pero eso no quiere decir que esté aún esperanzado en que todo saldrá bien.
El futuro pinta difícil, pero no dejaré de luchar, porque he pedido una respuesta y así como solo Él sabe darlas, me la ha dado.
Estoy motivado, seguiré, porque nada es fácil, nada es gratis, nadie me regalará nada, y porque ahora que ya he empezado con lo que siempre quise no lo perderé.
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